LOS BENEFICIOS DE CORRER DESPACIO

octubre 27, 2019

Si quieres empezar a ponerte en forma o, simplemente, alternar tus carreras con otro tipo de entrenamiento, debes saber que el jogging –o correr despacio– aporta numerosos beneficios a tu organismo: activa la circulación, refuerza los músculos de las piernas y reduce al mínimo el riesgo de lesión, entre muchos otros.

El jogging es una actividad perfecta para practicar a cualquier edad. Consiste en correr al trote a un ritmo moderado, sin prisas, con el fin de mejorar nuestra forma física y disfrutar sin presiones por alcanzar unos objetivos. Aun así, hay que tener en cuenta ciertos aspectos a la hora de practicarlo, como no olvidar realizar un calentamiento previo, no sobrepasar las 120 pulsaciones por minuto para evitar un esfuerzo excesivo o utilizar unas zapatillas con una buena amortiguación.

Estas son algunas de las ventajas de practicar este deporte:

PERFECTO PARA NOVATOS

Si no tienes experiencia o todavía no estás muy en forma, correr a un ritmo tranquilo es la base para ganar cada vez más resistencia.

SIN NORMAS

Una de las grandes ventajas de practicar jogging es la libertad de poder elegir tu propio ritmo e intensidad. Olvídate del cronómetro, no te exijas demasiado y céntrate, simplemente, en disfrutar de tu carrera mientras pones a trabajar tu cuerpo.

ENTRENAMIENTO AERÓBICO

Correr despacio es un ejercicio aeróbico, es decir, un ejercicio de media o baja intensidad y de larga duración en el que el organismo necesita quemar hidratos y grasas para obtener energía, para lo que necesita oxígeno. Este tipo de entrenamiento aporta el gran beneficio de reducir la frecuencia cardiaca basal, ayudando a mejorar así la salud cardiovascular.

SENSACIÓN DE BIENESTAR

Practicar jogging no sólo quema grasas, estiliza tu figura y te hace estar más en forma, sino que también mejora tu salud mental: reduce el estrés y proporciona una sensación de bienestar y paz interior. Además, previene enfermedades como la diabetes, reduce la hipertensión arterial, mejora la densidad ósea y tonifica una gran cantidad de músculos.

DISFRUTA DEL PAISAJE

Correr lento te permite relajarte y prestar más atención a tu entorno. Elige nuevos lugares donde puedas desconectar de la rutina y emprende la marcha solo o en compañía. Lo importante es disfrutar de tu entrenamiento sin fatigas, sin exigencias y dejándote llevar hacia donde te apetezca ir en cada momento.

Apúntate a correr despacio, una forma divertida de ponerte en forma, ganar resistencia, dedicarte tiempo y, quién sabe, quizás el primer paso para convertirte en un auténtico runner.